La Tensión Sexual es un concepto curioso, aunque no todo el mundo entiende lo mismo cuando lo utiliza. En mi opinión, la Tensión Sexual hace referencia a un estado de excitación sexual controlada, en mayor o menor medida, con la peculiaridad de que ésta excitación es provocada por alguien en un contexto no sexual (como un compañero de trabajo, una amiga, un vecino o la peluquera...) y sin que ninguno de los dos manifieste un interés explícito o diga claramente que desea mantener sexo con el otro.
La tensión sexual suele relacionarse con el proceso de seducción, aunque no siempre acaba produciendo una situación de ligoteo directo. Si cada vez que nos bajamos en el ascensor con el vecino o la vecina sentimos ese cosquilleo en la espalda, nos miramos coqueta y mútuamente un segundo mientras nos decimos "buenos días", y nos separamos pensando "Uf...", podemos hablar de tensión sexual. No es necesario que acabemos tomando algo en su casa para poder decir que tenemos tensión sexual con el vecino.
¿Como podemos crear tensión sexual?
Las personas que tienen buenas habilidades sociales pueden utilizarlas para crear situaciones en las que sea más fácil tener tensión sexual con otra persona, por ejemplo:
- Controlar la voz y el lenguaje que empleamos:
Un tono de voz ligeramente más grave, un ritmo más pausado (hablar un poquito más despacio, pero no tanto como para que crean que somos tontos/as o estamos muy alterados/as), y un discurso que sea muy descriptivo (incluyendo sensaciones, olores, colores...), incluso ser un poco ambiguo, pero sin decir nada sexual.
- Controlar los gestos y nuestra conducta:
Realizando movimientos suaves, nada bruscos, mientras hablamos con la persona. Por ejemplo, es interesante tocar un momento a la otra persona (la mano o el hombro) mientras hablamos, o tomar por la cintura si se tiene ya un cierto grado de confanza, incluso acercarnos lentamente mientras le decimos algo, hasta quedar muy cerca de su cara, y sin tocar, alejarnos mientras le/la miramos a los ojos y seguimos hablando.
- Control de la respiración:
Al respirar más despacio me siento tranquila, y podré hacer sentir más cómodo a quién tenga alrededor. Transmitiré más confianza y seguridad, y son rasgos que se suelen valorar como atractivos en la búsqueda de un compañero o compañera sexual.
La tensión sexual se da de manera natural entre personas químicamente compatibles o que se atraen entre sí insitintivamente, porque les afectan especialmente las endorfinas del otro, así que tampoco me desanimaría si pruebo, y luego me llevo una mirada de indiferencia ;)