
¿Te enamorarías de un robot? Hay quién cree que sí, y además, lo está fabricando.
Esta semana leía en La Vanguardia la entrevista publicada a Hiroshi Ishiguro, el experto en Inteligencia Artificial japonés creador de los Geminoids, y me han sorprendido algunas declaraciones, aunque no sé si estoy a favor o en contra...
Los Geminoids son robots de apariencia humana que pueden interactuar con la gente, y su creador ha declarado que está convencido de que llegará el día en que las personas se enamorarán de los androides, pero ésto será cuando éstos sean capaces de reproducir las emociones que caracterizan a la raza humana.
Ishiguro también explica que los robots de apariencia humana, y los de apariencia mecánica coexistirán en el futuro y que para tareas simples, como pasar el aspirador en casa, bastarán robots clásicos, mecánicos, mientras "para tener una conversación agradable", será mejor tener androides de aspecto humano.
De momento, los robots ya fabricados por éste peculiar científico interactúan sentados y sólo efectúan movimientos de cabeza, ojos y boca, y también mueven los dedos de las manos, aunque necesitan ser teledirigidos con un portátil. Pese a su aspecto superrealista, no llegan a ser confundidos con humanos.
Ishiguro recalca que para parecer realmente humanos, los androides deberán poder transmitir emociones y sentimientos, un reto al que ya se está enfrentando su equipo, quien señala: "Nuestro próximo paso es intentar representar las emociones, la conciencia de los humanos, algo que no se define sólo con determinadas habilidades o cálculos, y que es muy difícil de imitar".
Ishiguro, de 47 años, se muestra confiado en seguir avanzando, aunque primero debe conocer más sobre la conciencia humana, para "copiarla" después. Los Geminoids son la imagen del cartel promocional del Festival de Cine Fantástico de Sitges de éste año. Ishiguro también está participando en Barcelona en una serie de conferencias sobre robótica avanzada.
