
Cuando nos proponen nuevas prácticas sexuales, ¿Cuándo decir "NO" y cuándo decir "SÍ"? Si a veces ni tan solo una misma o uno mismo sabe lo que quiere...
Hablar de sexo y de la vida sexual cada vez está más aceptado y extendido. El sexo ya no es un tabú en muchos grupos sociales, y jóvenes y mayores somos capaces de comentar y explicar, cada vez con menos reparos, nuestras prácticas, deseos o fantasías a personas de confianza.
Además, cada vez somos más conscientes de la importancia de la comunicación en pareja, y muy especialmente, de la necesidad de compartir nuestra satisfacción y expectativas sexuales con nuestro compañero o compañera.
Cuando transmitimos nuestras fantasías a nuestra pareja, esperamos por un lado que acepte llevarlas a cabo, y por otro, que dicha fantasía sea tan interesante como en nuestra mente. Y por supuesto, que nuestra pareja disfrute igual que nosotros, claro está.
Pero, ¿Qué pasa si uno o una no desea poner en práctica nuevas prácticas sexuales?























