
Como ya comentamos en los artículos ¿Tengo un problema sexual? Parte I y Parte II, existen muchos factores implicados en las dificultades para experimentar una relación sexual satisfactoria. Hombres y mujeres, sufrimos algún altibajo a lo largo de nuestra vida sexual que hace que pensemos: "No me gusta como están yendo las cosas".
Los hombres, igual que a las mujeres, pueden sufrir algún problema médico u orgánico que guarde relación con su vida sexual, o bien un cambio social o psicológico que afecte en mayor o menor medida a alguna de las fases de respuesta sexual. Eso sí, debemos tener en cuenta que ellos suelen cargar con una serie de mitos erróneos sobre la sexualidad masculina, que es necesario tirar abajo antes de nada:
Aunque algunos de éstos mitos os parezcan descabellados, seguro que otros los habéis escuchado alguna vez, o incluso, creéis que son verdad. Y es que a día de hoy nos sigue faltando mucha información verídica sobre nuestra sexualidad. Los estudios dicen que nuestra principal fuente de información son nuestros colegas durante la pubertad y adolescencia (que saben lo mismo o menos que nosotros mismos en esos momentos), o Internet.
Ante cualquier problema o disfunción sexual en un hombre, suele haber al menos cuatro factores presentes:
1. Información sexual inadecuada o errónea
Como decíamos antes, suele ser un elemento importante. Aunque en ocasiones nos encontramos en las consultas psicológicas con un hombre que dispone de la información adecuada, pero no la ha interiorizado o le ha dado la credibilidad necesaria. Por ejemplo: Un hombre puede saber que no es necesario aguantar hasta que su pareja llegue al orgasmo, pero no le da la credibilidad necesaria a ésta información. Por ello, cuando no aguanta, se siente culpable, y ello provoca ansiedad ante una nueva situación sexual. Puede entrar en un círculo vicioso del que se puede salir con unas pocas pautas.
2. Ansiedad o angustia asociada a interacciones sexuales
Preocupación excesiva por el rendimiento, pensamientos que distraen, necesidad excesiva de complacer a la pareja... Como decía en el punto anterior, la ansiedad es un elemento muy común en los problemas sexuales masculinos.
3. Falta de habilidades comunicativas
Dificultad para comunicarse, con uno mismo y con la pareja. Este punto guarda relación con la falta de conocimientos sexuales propios y de la pareja.
4. Adopción del “rol de espectador”
No sentirse implicado en la disfunción. Puede ser habitual que los hombres se escuden en pensamientos derrotistas del tipo "No me pasa nada, simplemente no tengo ganas" ante la necesidad de la pareja de hablar sobre el tema. Según los roles tradicionales, las mujeres somos más proclives a hablar sobre los problemas de pareja y a tratar de buscar una solución, simplemente porque estamos más entrenadas en hablar sobre sentimientos y emociones, elementos muy relacionados con nuestra vida afectiva y sexual.
En cualquier caso, aunque los terapeutas siempre tratamos de conocer las causas del problema sexual y su relación con dicho problema antes de programar una intervención terapéutica, sí podemos dar algunos consejos que pueden ser válidos en general para algunos altibajos en la vida sexual:
1. Fuera mitos: Infórmate al máximo sobre lo que te preocupa, o sobre lo que crees que le preocupa a tu cuerpo ( a veces no somos totalmente conscientes de nuestros valores y creencias).
2. Topicazo: Come bien, descansa las horas suficientes, y haz algún tipo de ejercicio físico (como caminar). Siéntete bien contigo mismo.
3. Analiza tu vida afectiva y social. Piensa si hay algún aspecto de tus relaciones con el que no estás satisfecho (trabajo, pareja, hijos, amigos, etc.). Ya sé que nada es perfecto o como tú has soñado, y es posible que "hayas vivido tiempos peores" y que éstos no habían afectado a tu vida sexual como ahora, pero tal vez ahora estos problemas te han pillado con "las defensas bajas", y por ello te pasan factura. En ocasiones, conocer lo que nos hace daño (aunque no lo podamos solucionar) nos permite separarlo de nuestra sexualidad y que no nos afecte tanto.