Siguiendo con nuestro último post dónde os enseñábamos a hacer "la Hamaca", hoy escribimos sobre otra postura sexual: Atrapado.
Aunque parece el nombre de una película de acción, también es una conocida postura del Kamasutra, y de las que nos gustan, sencilla y fácil de llevar a cabo.
Para realizar el Atrapado, el hombre se estira sobre la cama (o el suelo), boca arriba, y con las piernas cerradas o casi cerradas. La mujer se sienta sobre él, de cara, de manera que sus pies queden justo al lado de la cara del hombre. Durante la penetración, la mujer toma el punto de apoyo en las manos, que apoya sobre los muslos del hombre. Él puede acariciar las piernas, pechos y abdomen de ella, además de estimular el clítoris.
Esta postura está basada en la penetración, pero a la vez deja las manos libres a ambos miembros de la pareja para carícias por todo el cuerpo. De todos modos, la penetración se vuelve distinta si es realizada mediante ésta postura, porque el ángulo es muy cerrado, la escasa apertura de las piernas de la mujer hace que los músculos de la vagina "aprisionen" el pene, estimulándolo des del glande hasta la zona púbica, y en el caso de ella, el pene se apoya perfectamente en el Punto G femenino, y es ella misma la que realiza los movimientos necesarios para encontrar el máximo placer.
En cualquier relación sexual es recomendable el uso del lubricante, pero el Atrapado es una de las posturas en las que más se agradece un plus de lubricación, ya que facilita enormemente que los movimientos sean suaves y agradables durante el coito.