
Hoy proponemos dos nuevos ejemplos de juegos eróticos para la pareja, que combinados entre sí, harán las delicias de vuestras relaciones.
Seguro que ya sabéis lo que son los abrazos y los besos, aunque tal vez no conocéis el potencial de excitación que tienen si variamos ligeramente la forma de practicarlos:
El Abrazo Profundo
Aunque la mayoría de nosotros nos abrazamos en algún momento para para mantener relaciones sexuales con la pareja, a medida que el tiempo pasa y la relación se consolida, podemos olvidar lo placentero y sensual que es sentir el cuerpo de nuestra pareja a lo largo de toda nuestra piel.
El Abrazo Profundo nos anima a entrelazar los brazos alrededor del cuello o de la cintura de nuestra pareja, manteniéndonos de frente a nuestro compañero o compañera. También podemos estar de espaldas, recibiendo el abrazo de forma pasiva, y el otro detrás envolviéndolo con todo su cuerpo. Se “atrapa” al otro con las piernas también, alrededor de la cintura. La idea es empezar con un suave “achuchón”, e ir masajeando el cuerpo de nuestro compañero o compañera con todo el cuerpo. A medida que la excitación crezca, también lo hará la intensidad de nuestro abrazo.
Lluvia de Besos
El Abrazo Profundo, por sí solo, no será tal vez muy excitante. Eso sí, si lo combinamos con distintos tipos de besos, la cosa cambia:
Besos en las comisuras de los labios
Besos en el cuello
Besos en los lóbulos de las orejas
Besos en la parte inferior de la columna vertebral
Besos detrás de la rodilla
Besos en los costados, bajo las axilas
Besos broche, que consisten en “atrapar” los labios de la pareja y tira suavemente hacia fuera
Y por supuesto, la combinación de besos, lamidas, suaves e intensos mordiscos, y en general, cualquier combinación.
Eso sí, trata de no ser caótico o caótica, y de estar atent@ a las respuestas de tu pareja. A través de su respiración, podrás saber cómo de excitado o excitada está, e ir aumentando el ritmo o la intensidad del juego según las respuestas de tu acompañante. En cambio, si pasas de un mordisco a un suave beso sin tener en cuenta el estado de excitación del otro, solo conseguirás un espectáculo de besos sin sentido.