Al
masturbar con las manos a tu pareja, no debes olvidar hacer multitud de carícias, besos y
masajes en cuello, muslos, pecho, abdomen, así como zonas erógenas cómo los lóbulos de las orejas. También el control mental de la persona a la que estimulamos es importante: recrear experiencias y encuentros del pasado, visualizar fantasías, etc.
Para
masturbar con las manos a una mujer, se suele empezar acariciando el pubis y la cara interna de los muslos para, posteriormente, detenernos en el clítoris y los labios de la vagina, donde realizaremos movimientos circulares, hacia arriba y/o hacia los lados, con la mano y los dedos ligeramente humedecidos con saliva o un
lubricante, aumentando la presión y el ritmo de las carícias poco a poco.
También es agradable el contacto directo de los genitales,
con la manos o con un
vibrador, variando la penetración en cuanto a profundidad y ritmo. Todo ello, suele seguir acompañado de carícias corporales. Puedes introducir uno o más dedos en la vagina parando especial atención en los 5 primeros centímetros ya que a justo por detras del hueso púbico se encuentra el punto G. Más adelante hablaremos más detenidamente de como estimular el Punto G.
Para
masturbar con las manos a un hombre, lo más conocido es la estimulación genital del pene
con la mano completa, que envuelve el pene en erección con los dedos juntos, y realiza movimientos en sentido ascendente y descendente de menor a mayor intensidad.
También se puede
masturbar al hombre colocando el pulgar por debajo del pene, y los otros dedos en la parte superior. De esta manera, hay mayor control de movimiento, sea cual sea la longitud del pene.
Una manera más de
masturbar con la mano al hombre es utilizar solo
3 dedos de la mano, porque aunque haya menos contacto con el pene, lo que controlamos es la distancia del movimiento.
Al igual que en la masturbación de la mujer, en el caso del hombre también existen juguetes que permiten incorporar novedad de sensaciones, como las
anillos retardantes, que colocándolas en la base del pene y ejerciendo una ligera presión sobre él, permitirán alargar el momento de placer.