
El Instituto Universitario USP Dexeus de Barcelona ha comunicado la detección de un aumento de los casos de adicción al sexo debido, principalmente, a las nuevas formas de estimulación sexual como el llamado cibersexo o sexo virtual.
El jefe del Servicio de Psiquiatría y Psicología de USP Dexeus, y experto en adicciones, Josep Maria Farré, explica que en la adicción al sexo experimentamos una conducta sin control sobre el comportamiento sexual que causa dependencia y síndrome de abstinencia. "En el momento en que una conducta tan placentera como el sexo se vive como una necesidad imperiosa, se convierte en un comportamiento inevitable y deteriora las relaciones familiares, afectivas, sociales, económicas y laborales".
Según la renombrada institución sanitaria, la adicción al sexo afecta a entre un 6% y un 8% de la población, teniendo más lugar entre los hombres (85%) que en las mujeres (15%). Aunque estas cifras se deben tomar con cautela, ya que están aumentando las modalidades de estimulación sexual, y sobretodo, de relación personal.
"Con las nuevas tecnologías y la era de Internet, la mensajería instantánea y los chats, se han descubierto nuevos casos de personas enganchadas al sexo virtual, pero la tendencia es que se expanda a conductas más mecánicas, breves, sin obligaciones ni responsabilidades." De hecho, el incremento se ha producido de igual forma en hombres que en mujeres.
A todos nos suenan noticias como las del golfista Tiger Woods y el actor David Duchovny, que explicaron abiertamente al mundo su adicción al sexo. Eso sí, tampoco tengo claro si se trataba de una adicción al sexo, o bien trataban solo de justificar sus infidelidades...
Pero, ¿porqué afecta más a hombres que a mujeres? Parece que tiene que ver con el hecho de que las mujeres somos menos impulsivas en general:
Según Farré, no existe un perfil de adicto al sexo, pero algunas características que lo identifican son un nivel alto de impulsividad, intenso sentimiento de culpa ante un error o incluso la negación de ese error, minimización y falsa percepción de control y distorsión. "Las personas con características impulsivas, con control deficiente y búsqueda excesiva de novedades, o con tendencia al fracaso social tienen cierta predisposición. El estrés y la baja tolerancia a la frustración también pueden llevar a desarrollar esta adicción".
Posiblemente, la adicción al sexo no es más que una conducta compulsiva más, que tiene más que ver con la impulsividad y la personalidad del individuo, que con el propio sexo. Todos los elementos que intervienen en la adicción al sexo (impulsividad, tendencia al fracaso social, estrés, baja tolerancia a la frustración...) combinadas, son muy negativas. En unas personas quizá provoque la adicción al sexo, y en otras, una depresión.
En cualquier caso, está claro que las nuevas tecnologías son una forma más de comunicación y relación (la principal forma de comunicación para muchas personas), y como la red y el sexo tienen una relación muy estrecha, es normal que los expertos evalúen su impacto en nuestros hábitos y problemas afectivos y sexuales.