Ayer tuve la oportunidad de probar el Huevo Vibrador Funky de la marca Toy Joy, y he pensado que quizá hay alguien que está pensando en comprarlo, así que comparto mi experiencia.
Aunque ya había visto y probado que funcionara en Vibradoras, la imagen del jueguete es perfecta. Como se ve en la fotografia, la cajita en la que el fabricante lo presenta es muy bonita, la sensación al abrirla es casi la de cuando abrías un juguete nuevo de pequeña, ¡Qué ilu!

La silicona que lo recubre es de muy buena calidad, incluso más suave que otros huevos vibradores más casos. El tamaño del huevo puede parecer grande a alguna chicas, unos 7 cm, pero la verdad es que en el momento de introducirlo en la vagina, con una gotita de lubricante no cuesta nada, y eso es debido a la silicona es muy suave y permite que se deslice sin dificultad.
Lo primero que hice después de abrir la cajita y acariciar el huevo, fué ponerle las pilas, por supuesto. La pila del mando está incluída, pero las dos pilas del huevito no. La verdad es que me parece un poco tonto que el fabricante incluya unas pilas y las otras no... Yo ya sabía que las pilas del huevito no estaban incluídas, y por eso ya las había comprado, pero reconozco que debe ser un engorro que te llegue tu juguete, y en el momento en que te animas a probarlo ¡descubres que te faltan las pilas! Por ello os recomiendo que leáis siempre las descripciones de los productos eróticos, y sepáis si se incluyen o no las pilas, así podéis comprarlas y nada más recibir vuestro juguete lo podréis probar.
La pila del mando está justo debajo, así que al sacar el mando del blister ya te encuentras con la pila. Abres la ranura fácilmente (¡gracias Toy Joy por ponerlo fácil!), e introduces la pila.
El huevito es un poco más laborioso. Debes desenroscar el huevito, teniendo en cuenta que lo forman dos mitades diferenciadas por una tira de silicona transparente. Una vez abierto, ves el motor de vibración y el espacio para poner las pilas. Debes coger el huevito con una mano por un extremo y tirar con la otra mano del cordón del otro extremo, para tener acceso por completo al espacio para las pilas. ¡Yo tardé un poco en darme cuenta!

Las pilas se colocan fácilmente en el huevo, lo cierras y pones un poco de lubricante en la parte del huevo que tocará primero tu piel. Lo introduces suavemente, y accionas a través del mando. La vibración es intensa, la verdad es que no decepciona en absoluto. Se oye un poco, aunque una vez en el interior no demasiado, y menos si tienes la tele encendida o aún menos si estás por la calle o en un local.
Solo tiene un modo de vibración, pero personalmente lo encuentro suficiente. El huevo vibrador es un juguete que me encanta, pero creo que no está pensado para tener un orgasmo, sinó más bien para jugar con alguien pasándote el mando y demás. Los modos de vibración hacen más ameno el juego, pero tampoco he visto que produzcan mucho más placer... También es verdad que muchas chicas me han comentado en las Reuniones Tuppersex que lo más divertido de los huevos vibradores son los modos de vibración... Como siempre, para gustos los colores.
En definitiva, a mi el Huevo Vibrador Funky me ha parecido un juguete muy bueno, sobretodo porque siendo mucho más barato que otros huevos inhalámbricos, la calidad de la silicona es muy buena, y la potencia de vibración también.
