A través de los años, el consolador o dildo se ha mantenido como un fiel juguete de placer, un complemento que no siempre gozó de buena fama.
Si bien es cierto que la palabra consolador se utiliza en sentido peyorativo (un consuelo de aquellos que no tienen quién les quiera), el término dildo (del inglés dildo, tiene su origen en las piezas de una barca que aguantan los remos) parece que toma fuerza en todos los idiomas.
El consolador o dildo más antiguo que se ha podido localizar es del año 27.000 a. C. En una cueva de una localidad alemana. Está fabricado en piedra pulida de 20 cm de longitud y 3 cm de diámetro, no muy distintos de los dildos actuales... excepto por el material de fabricación. Actualmente se expone en el Museo Prehistórico de Blaubeuren, en una exhibición llamada «El Arte en la Era de Hielo: Indudablemente Masculino».

En la República Checa tamabién se encontró un dildo datado por la misma época. Los arqueólogos explicaron que era una típica Venus paleolítica, pero estilizada (aunque las Venus se caractericen por sus formas orondas, que quieren atraer la fertilidad y abundancia, lo que no pueden explicar son las estrías transversales...).
A lo largo de la Historia se han encontrado en yacimientos multitud de objetos claramente destinados al placer de hombres y mujeres, incluyendo por supuesto a las culturas más adelantadas en su tiempo, como los egipcios, griegos, romanos y chinos.

En vasijas y vasos egípcias del siglo VI a. C., se mostraba la finalidad de éstos utensilios, como una mujer inclinada para realizar sexo oral a un hombre, mientras otro hombre estimula su ano con un dildo. En otro vaso griego del siglo V a. C., se ve una mujer utilizando un consolador para la estimulación del clítoris y la vagina. Un posible material para su contrucción eran las heces, de camello secadas al sol y bañadas en resina de palmera... Un poco asquerosete, pero suave al fin y al cabo.
Existen numerosos documentos que dejan pruebas de que en Grecia, conocida por su espectacular y próspera economía de comercio, se vendían los olisbos, dildos hechos de piedra, cuero, piel curtida o madera tallada sin astillas. En China, cerca del siglo XV, se utilizaban dildos o consoladores de madera lacada, incluso se llegaban a lacar con rugosidades o estrías.

Fue durante la época Victoriana (siglo XIX) cuando se empiezan a utilizar los dildos o consoladores en casos de neurosis o histeria haciendo uso de consoladores, y se utilizan los primeros vibradores o dildos con un mecanismo de vibración autónomo. Eso sí, en estos momentos ya habían perdido su finalidad como objeto de placer. El Catolicismo y la Iglesia ve el sexo como una conducta necesaria para la procreación, y la estimulación sexual sin la posibilidad de concebir no está permitida. Por lo tanto, el uso de vibradores o dildos, la masturbación, o el sexo sin la finalidad de procrear no estaban permitidos. Aún así, se permitía el uso de estas "herramientas" para la mejora de la sintomatología ansiosa en mujeres... Y por eso, se empezaron a fabricar usando goma, un material mucho más cómodo. Además, el aceite de oliva se empezó a usar de manera habitual como lubricante.
En 1966 el Sr. Ted Marche empieza a fabricar y distribuir los primeros dildos y juguetes eróticos de nuestra época. Parece mentira, tantos años, y desde que en la Antigua Grecia dejaron de distribuir, ¡no se sabía dónde comprar!
Como se ve en grabados de todas las épocas, hombres y mujeres indistintamente han utilizado dildos y juguetes sexuales, tanto para la masturbación como se han utilizado desde siempre para la propia estimulación, o como complemento de las relaciones de pareja heterosexuales y homosexuales.
Además, ya se fabrican distintos diseños que vibran o no, y facilitan la estimulación del Punto G femenino, el clítoris, el Punto P masculino. Y por supuesto, también están los mejores dildos para parejas homosexuales hombre-hombre o mujer-mujer. ¡Si no tienes uno, es porque aún no sabes que hay tanta variedad!