¿Te has preguntado cómo está hecho un hombre? ¿Qué es cada parte de tus genitales? ¿De qué está hecho el semen? ¿Porqué dicen que la marcha atrás no es un método fiable para no quedarnos embarazados?
Como en las Reuniones Tuppersex nos suelen preguntar mucho sobre la fisiología del hombre y la mujer, vamos a publicar un par de artículos básicos, explicando cómo estamos hechos.
Al hablar del aparato genital masculino, podemos diferenciar dos grandes áreas: los órganos internos y los órganos externos (que quedan a la vista). Las dos áreas están relacionadas entre sí, por supuesto, porque aunque la excitación se da por la estimulación del área externa (pene y/o testículos), ésta pasa a los órganos internos y después vuelve a salir, en este caso a modo de eyaculación.
El pene
Es el órgano sexual por excelencia, el encargado de proporcionar la mayor parte del placer sexual, y expulsar el semen en el momento del orgasmo. Nace en la pelvis, y puede tener un mayor o menor tamaño, que rara vez implica cambio alguno en su funcionalidad. La forma de éste órgano es cilíndrica, y está atravesado por la uretra. Está formado por dos partes visiblemente diferenciadas: el cuerpo y la cabeza o glande.
El cuerpo está formado por formaciones eréctiles, los cuerpos cavernosos y el cuerpo esponjoso, donde se acumula la sangre, aumentando su volumen y dureza, y es cuando vemos la erección. En el momento de máxima excitación sexual u orgasmo se produce la salida del semen.
El glande está cubierto por el prepucio, la prolongación de la piel que cubre el cuerpo del pene. En muchos hombres es habitual que se haya realizado la circumcisión o extirpación total o parcial del prepucio, por cuestiones higiénicas o médicas, como en el caso de la fimosis (prepucio estrecho, que impide la salida del glande).
Los testículos u órganos glandulares
Son glándulas de forma ovoide, en las que se producen los espermatozoides. Están envueltos por una bolsa, el escroto, que los mantiene a una temperatura algo inferior a la del cuerpo, para desarrollar los espermatozoides. Los testículos necesitan regular ésta temperatura, y reaccionan ante los cambios del tiempo, acercando los testículos al cuerpo cuando hace frío (pareciendo que se empequeñecen) y separándolos cuando hace calor. Los testículos se forman en el abdomen y antes del nacimiento descienden al escroto. Son órganos muy sensibles y un golpe puede resultar doloroso. Según la magnitud del daño puede incluso afectar su función.
Curiosidad:
La criptorquidia es la ausencia de testículos en el escroto después del nacimiento. En ocasiones se retarda el descenso y aunque suele resolverse de manera natural, a veces se debe provocar mediante procedimientos médicos.
Órganos internos
Los epidímios son conductos situados en la parte superior y posterior de los testículos, en los que se produce la maduración y almacenamiento de los espermatozoides, para su posterior expulsión durante la eyaculación.
Los conductos deferentes son la continuación de los epidídimos hasta convertirse en el conducto uretral. Su función consiste en impulsar el semen hacia la próstata.
La uretra es un conducto que sigue al deferente, y que tiene una doble función, genital y urinaria. Como órgano genital, da paso al semen para su expulsión al exterior en la eyaculación. Aunque a través de la uretra también viaje la orina, durante la excitación y eyaculación queda inhibida la expulsión de orina, con lo que ambos fluidos nunca circulan por la uretra de forma simultánea.
Las vesículas seminales son glándulas situadas en la parte inferior de la vejiga, una a cada lado. Segregan un líquido que se añade al semen para nutrir a los espermatozoides (parte de lo que sería el semen).
La próstata está situada a la altura de la vejiga, rodea una parte de la uretra. Es una glándula que contribuye a la formación del semen segregando un líquido alcalino que ayuda a los espermatozoides a desplazarse (otro de los componentes del semen).
Las glándulas de Cowper o bulbouretrales segregan un líquido viscoso que facilita el desplazamiento de los espermatozoides por la uretra. Este líquido precede al semen y puede contener algunos espermatozoides, también es el conocido líquido preseminal. Por ello, la marcha atrás no es un método anticonceptivo eficaz.