
Por seducir solemos entender la intención de persuadir a alguien, con el fin de modificar su opinión o hacerle adoptar un determinado comportamiento. Habitualmente nos referimos con éste término a intentos de conseguir interacciones de tipo sexual o romántico.
Podemos seducir a alguien que acabamos de conocer, o bien seducir (de nuevo) a nuestra pareja. Podemos seducir de forma física, ayudándonos de elementos como la lencería o inciensos o productos aromáticos con feromonas, pero también podemos tratar de seducir con la palabra.























